Corea del Sur se suma a la carrera por las rutas del Ártico

agosto 24, 2026

Escrito por: Admin L360

El ensayo del ‘PanStar Acro’ amplía el interés asiático por la Ruta Marítima del Norte como conexión con Europa.

Marcadas por una elevada incertidumbre geopolítica, las cadenas marítimas internacionales atraviesan un período donde conflictos y tensiones afectan a los principales puntos de paso del comercio mundial. Reforzando el interés de cargadores y navieras por disponer de rutas alternativas y redundantes para reducir la dependencia de determinados estrechos y canales, actúan los problemas registrados en el mar Rojo, la situación en Oriente Medio y las tensiones en torno al estrecho de Ormuz.

Aunque no constituye una alternativa directa a Ormuz para los tráficos de contenedores entre Asia y Europa, la Ruta Marítima del Norte sí permite evitar el océano Índico, Bab el-Mandeb y el canal de Suez, ofreciendo un corredor completamente diferente hacia los mercados del norte europeo. Su atractivo aumenta cuando las circunstancias obligan a utilizar el cabo de Buena Esperanza, con el consiguiente incremento de distancias, tiempos de tránsito, consumo de combustible y necesidades de capacidad.

Oficialmente, el Ministerio de Océanos y Pesca de Corea del Sur dice que la inestabilidad de Suez y Ormuz está haciendo necesaria una ruta alternativa por el Ártico, cifrando la ventaja en 13.000 km y 20 días de travesía de la nueva ruta frente a 20.000 km y 30 días por la ruta tradicional.

El impulso asiático en el Ártico

Para ganar una dimensión más amplia como posible corredor comercial entre Asia y Europa, el Ártico empieza a dejar de ser una iniciativa chino-rusa. Incorporándose a esta carrera con la salida desde Busan del portacontenedores ‘PanStar Acro’, Corea del Sur acaba de sumarse apenas una semana después de que China pusiera en marcha su primer servicio regular estacional por la Ruta Marítima del Norte.

Con el objetivo de Corea del Sur de avanzar hacia conexiones comerciales regulares por esta ruta en los próximos años, el viaje del buque de PanStar Line Dot Com zarpado de Busan el 22 de agosto permitirá evaluar tiempos, consumos, costes y condiciones operativas en este primer ensayo surcoreano de transporte de contenedores a través del corredor ártico.

Coincidiendo prácticamente en el tiempo con el despliegue del China-Europe Arctic Express, CAX, de Sea Legend Shipping, esta operación se desarrolló cuando la naviera china inició el pasado 15 de agosto su programación estacional con la salida del ‘Dubai Tower’ desde Ningbo-Zhoushan, primer movimiento de un programa que contempla ocho viajes con siete buques durante la ventana de navegación ártica de este año.

Convirtiendo el verano de 2026 en un punto de inflexión frente a los tránsitos puntuales realizados en ejercicios anteriores, dos grandes economías asiáticas están probando simultáneamente la capacidad del Ártico para desempeñar un papel más estable dentro de sus conexiones marítimas con Europa.

Datos operativos y estrategia comercial

Iniciando el viaje con 737 TEUs de mercancías y otros 100 TEUs vacíos, el ‘PanStar Acro’ cuenta con capacidad para 2.758 TEUs, transportando carga entre la que figuran productos químicos, vehículos usados y componentes de automoción. Previendo alcanzar las aguas árticas hacia finales de agosto y completar este tramo aproximadamente una semana después, la programación contempla que el portacontenedores escale posteriormente en Felixstowe, Rotterdam y Gdansk, antes de emprender el regreso hacia Busan.

Residiendo el interés del viaje en los datos que permitirá obtener más que en el volumen transportado, las autoridades surcoreanas pretenden analizar costes y consumos reales, tiempos de navegación y respuesta de los cargadores para determinar hasta qué punto la Ruta Marítima del Norte puede convertirse en una alternativa comercial viable, contemplando además un horizonte más amplio para desarrollar conexiones regulares hacia 2030 y reforzar la posición de Busan como nodo logístico para los futuros tráficos que puedan utilizar las rutas septentrionales entre Asia y Europa.

Inmediatamente después del salto dado por China llega el ensayo surcoreano, ya que el ‘Dubai Tower’ inició el 15 de agosto la primera rotación del servicio regular estacional de Sea Legend, tal y como había anunciado previamente la naviera. Abandonando Qingdao el 19 de agosto con 1.370 contenedores a bordo para continuar hacia la Ruta Marítima del Norte y posteriormente hacia Europa tras completar su recogida de carga en diferentes puertos chinos, el buque da continuidad a la programación con el ‘Riyadh Mukaab’, segundo buque incorporado a las operaciones del CAX que ha realizado escalas en puertos chinos para concentrar nuevas cargas antes de dirigirse hacia el corredor ártico.

Basándose principalmente en reducir el tránsito entre Asia y el norte de Europa hasta el entorno de 20 o 21 días, el planteamiento comercial chino todavía debe esperar a que concluyan las primeras rotaciones de 2026 para comprobar los tiempos reales y la regularidad efectiva del servicio.

Geopolítica y limitaciones del corredor

Modificando sobre todo la lectura geopolítica de estos movimientos, la entrada de Corea del Sur muestra que el desarrollo comercial de la Ruta Marítima del Norte estaba asociado hasta ahora estrechamente a la cooperación entre China y Rusia, controlando Moscú gran parte del corredor, sus infraestructuras y los servicios necesarios para navegar por estas aguas, mientras Pekín lleva años incorporando el Ártico a su estrategia de diversificación de las conexiones comerciales internacionales.

Demostrando que el interés comercial asiático por el corredor empieza a extenderse más allá de China sin eliminar la dependencia de Rusia —cuyas autoridades mantienen a los buques sujetos a las condiciones de navegación y al marco establecido—, la aparición de un tercer actor relevante ofrece a Corea del Sur la posibilidad de explorar una conexión más corta con los mercados europeos, y a Rusia supone ampliar la base potencial de usuarios internacionales de una ruta que Moscú pretende convertir en un corredor de mayor relevancia para el comercio mundial.

Lejos todavía de reemplazar a Suez, la entrada de Corea del Sur tampoco modifica las importantes limitaciones del corredor, cuya primera continúa siendo su marcada estacionalidad que concentra las operaciones en los meses con condiciones de hielo más favorables.

A ello se suman las mayores exigencias técnicas, los costes de seguros, la limitada infraestructura de asistencia y salvamento, las condiciones meteorológicas y los riesgos ambientales del Ártico, introduciendo además la dependencia de Rusia un componente geopolítico particularmente sensible en el contexto de las sanciones occidentales derivadas de la guerra de Ucrania, motivo por el cual el Ártico está todavía muy lejos de convertirse en un sustituto de Suez para los enormes volúmenes de contenedores que se intercambian entre Asia y Europa.

Comenzando a cambiar su consideración como corredor comercial, el inicio del servicio regular chino el 15 de agosto y la salida del primer ensayo surcoreano apenas siete días después muestran que la opción ártica gana protagonismo dentro de las estrategias asiáticas de diversificación logística.

Permitiendo comprobar durante las próximas semanas si los menores tiempos de navegación compensan las limitaciones operativas y económicas, los resultados de ambos proyectos muestran ya una novedad significativa aportada por la incorporación de Corea del Sur: la Ruta Marítima del Norte empieza a trascender el eje entre Pekín y Moscú para convertirse en una opción bajo análisis por otras grandes economías exportadoras de Asia.

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