ASTIC analiza los principales retos del transporte por carretera en 2026

enero 7, 2026

Escrito por: Admin L360

El sector estará condicionado por costes operativos, transición energética, escasez de conductores y un marco regulatorio inestable.

Durante 2026, el sector del transporte por carretera operará en un entorno marcado por una elevada incertidumbre. Así lo identifica la Asociación del Transporte Internacional por Carretera (ASTIC), que señala como factores principales el aumento continuado de los costes, la presión regulatoria, la falta de relevo profesional y la caída de la actividad. Para ese ejercicio, la asociación prevé un crecimiento moderado.

Este escenario coincide con un contexto político complejo en España. Desde ASTIC apuntan a la parálisis derivada de la ausencia de Presupuestos Generales del Estado y a los traspiés registrados en buena parte de las economías de la Eurozona. “Todo ello en un momento político complejo, marcado por la parálisis derivada de la ausencia de Presupuestos Generales del Estado en España y los traspiés de gran parte de las economías de la Eurozona”, aseguran desde la asociación.

Rentabilidad y estructura de costes

La rentabilidad empresarial continúa presionada por la evolución de los costes operativos. Los precios de los combustibles y de la energía, que representan alrededor de un tercio de estos costes, mantienen una elevada volatilidad. A ello se añaden los incrementos en seguros, financiación, peajes, mantenimiento de vehículos y costes sociales.

También inciden las cargas derivadas de las políticas climáticas asociadas al Green New Deal y a su apéndice Fit-for-55, que afectan de forma directa a la estructura de costes de las empresas de transporte por carretera.

Transición energética

El año 2026 comienza tras un hito alcanzado en diciembre. La Comisión Europea paralizó su propuesta legislativa para imponer obligaciones de compra de vehículos de cero emisiones a las flotas corporativas, al excluir finalmente a los vehículos pesados. Esta decisión fue resultado de la acción conjunta de ASTIC y otras organizaciones europeas integradas en la Organización Internacional del Transporte por Carretera (IRU).

La Comisión también revisó los objetivos climáticos de 2035, incorporando el uso de combustibles renovables en la descarbonización del transporte por carretera. ASTIC considera esta revisión una buena noticia, aunque advierte de la complejidad del planteamiento, la falta de neutralidad tecnológica y las limitaciones de la flexibilización aprobada.

Pese a ello, la transición energética sigue siendo un desafío. Medidas como los peajes vinculados a las emisiones de CO₂, derivados de la Euroviñeta, se extienden en Europa. A ello se suma el ETS II, cuyo inicio se ha aplazado a 2028, y que podría suponer un sobrecoste anual de entre 875.000 y 1,2 millones de euros para una empresa con una flota de 100 vehículos.

Escasez estructural de conductores

La falta de relevo generacional continúa siendo uno de los problemas más graves del sector. Sin soluciones a medio plazo, esta situación amenaza la capacidad operativa del transporte por carretera y la viabilidad de las cadenas logísticas.

En noviembre, el Ministerio de Transporte y Movilidad Sostenible lanzó una línea de ayudas de medio millón de euros dentro del Plan Reconduce, presentado en febrero. Estas ayudas ofrecen hasta 3.000 euros por persona para la obtención de permisos de conducción de camiones y autobuses, una cuantía que beneficiará a poco más de 160 personas.

ASTIC plantea facilitar la incorporación de profesionales de terceros países, incluir la ocupación en el Catálogo de Ocupaciones de Difícil Cobertura del SEPE, revisar el modelo formativo e incentivar el empleo joven y femenino. La edad media de los conductores de camión en España se aproxima a los 54 años, y solo el 2% son mujeres.

Catarata regulatoria e inseguridad jurídica

Las empresas del sector afrontan una sobrerregulación y una inseguridad jurídica derivadas de una legislación errática procedente de todas las administraciones. Esta situación penaliza la eficiencia, el crecimiento y la competitividad.

Hace más de una década, la Unión Europea impulsó el principio de Better Regulation, orientado a legislar menos y mejor. Sin embargo, este enfoque no se ha materializado ni en Bruselas ni en España. El exceso normativo, en áreas como medio ambiente, igualdad, fiscalidad, responsabilidad social corporativa y ciberseguridad, dificulta la planificación empresarial.

Digitalización de la documentación

Desde el 5 de octubre de 2026, será obligatorio el uso del documento de control de transporte en formato electrónico. Esta medida, recogida en la Ley de Movilidad Sostenible, impulsa la digitalización del sector. No obstante, los operadores de menor tamaño advierten sobre la necesidad de apoyo técnico y una adaptación progresiva.

Cambios producidos en 2025

Durante 2025 entró en vigor la modificación del Reglamento General de Vehículos, que permite transportar 44 toneladas y fomenta la incorporación de duotráilers. También se aprobó la Ley de Movilidad Sostenible y comenzó a operar el tacógrafo inteligente de segunda generación, que afectó a más de 30.000 camiones de transporte internacional.

Ese mismo año se renovó el Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC), donde ASTIC se consolidó como tercera organización más representativa.

Ramón Valdivia, vicepresidente ejecutivo de ASTIC y miembro del Comité Ejecutivo de Presidencia de IRU, explica: “Al iniciar 2026, el panorama macroeconómico continúa siendo incierto, lo que obliga a nuestro sector a mantener la guardia alta. Para garantizar la viabilidad de este sector estratégico, necesitamos seguridad jurídica y estabilidad regulatoria en un marco de colaboración, realismo y sentido común. Solo así podremos garantizar un transporte por carretera sostenible -social, ambiental y económicamente”.

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