Creciente incertidumbre geopolítica y su impacto en la logística global
febrero 26, 2025
Escrito por: Admin L360
El sector logístico se adapta a la incertidumbre comercial, anticipando impactos en la inflación, el crecimiento y la reconfiguración de los flujos comerciales globales

El entorno geopolítico mundial atraviesa un periodo de incertidumbre sin precedentes. La fragmentación de los bloques comerciales tradicionales ha reconfigurado el comercio internacional, afectando la estabilidad económica.
Inflación, recesión y el impacto en las cadenas de suministro
Las cadenas de suministro buscan mejorar su agilidad y resiliencia ante un contexto global cada vez más inestable. La incertidumbre podría impulsar un aumento de la inflación y provocar una posible recesión.
En Estados Unidos, los consumidores ya experimentan tensiones en los precios. La política de aranceles impredecibles, iniciada durante la administración Trump, ha generado inestabilidad en el comercio. En Alemania, la economía acumula varios trimestres en recesión, mientras las recientes elecciones complican la gobernabilidad del país.
Según el Agility Emerging Markets Logistics Index, un 54% de los encuestados considera alta la posibilidad de una recesión en 2025.
Reconfiguración del comercio y riesgos logísticos
El sector logístico identifica la inestabilidad geopolítica como su principal riesgo. Las posibles disrupciones en las cadenas de suministro generan preocupación, especialmente en redes globalizadas.
Además, persisten desafíos en sostenibilidad ambiental y ciberseguridad. La protección de datos y la seguridad digital se han convertido en prioridades para las empresas logísticas.
Nuevas dinámicas comerciales y diversificación de mercados
Según el Agility Emerging Markets Logistics Index, los flujos comerciales globales están evolucionando. Se observa un crecimiento en las conexiones con América del Norte, África subsahariana y el sudeste asiático. En contraste, India y China han perdido protagonismo en el comercio global.
En este contexto, un 54% de los encuestados planea reducir su dependencia de China antes de 2030. Esta estrategia busca diversificar mercados, fortalecer la estabilidad en las cadenas de suministro y mitigar riesgos geopolíticos y económicos.