Infraestructuras de transporte en España: Avances y desafíos en resiliencia climática

febrero 10, 2025

Escrito por: Admin L360

La DANA de Valencia ilustró lo crítico del asunto en España, aunque el foco se ha puesto en las estructuras hidráulicas.

El sistema de infraestructuras de transporte en España se encuentra en plena fase de adaptación a los desafíos climáticos, con el objetivo de fortalecer su capacidad de respuesta ante fenómenos meteorológicos extremos. Expertos del sector de la ingeniería y la construcción coinciden en que los últimos años han sido clave para integrar la resiliencia climática en la planificación y desarrollo de infraestructuras, aunque el ritmo de avance varía según el ámbito del transporte y la comparación con otras regiones del mundo más acostumbradas a eventos climáticos extremos.

El reto de la vulnerabilidad climática en las infraestructuras de transporte

Según el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos (CICCP), las infraestructuras en servicio son vulnerables al cambio climático, ya que muchas no fueron diseñadas con los factores de seguridad necesarios para soportar eventos meteorológicos cada vez más intensos y frecuentes. En este sentido, la necesidad de predecir y mitigar los impactos climáticos se ha convertido en una prioridad para el sector.

La Agencia Europea del Medio Ambiente (EEA) ya advertía en su informe de 2023 sobre la resiliencia climática en Europa, destacando la infraestructura de transporte en dos aspectos clave:

  • Su vulnerabilidad como infraestructura crítica.
  • Su impacto en las cadenas de suministro.

A nivel global, el 27% de los activos ferroviarios y carreteras están expuestos al menos a un peligro natural, mientras que el 86% de los puertos enfrentan riesgos por más de tres amenazas climáticas simultáneamente.

Marco normativo y estrategias de adaptación en España

El marco regulador europeo ha impulsado la integración de la resiliencia climática en la planificación de infraestructuras desde el Acuerdo de París (2015). En España, esta estrategia se articula a través de la Ley de Cambio Climático de 2021 y el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático 2021-2030, que establece cinco líneas de acción específicas para infraestructuras de transporte.

Según el Colegio de Ingenieros, la normativa exige cambios en los enfoques tradicionales de construcción, lo que implica:

  • Selección de materiales con criterios de sostenibilidad y resistencia climática.
  • Evaluación de riesgos climáticos en todas las fases del proyecto.
  • Implementación de certificaciones y auditorías para garantizar la responsabilidad ambiental y la resiliencia estructural.

Además, esta evolución está cada vez más ligada a subvenciones públicas y financiación europea, impulsando la adopción de estándares más exigentes en el sector.

Diferencias en la adaptación climática según los modos de transporte

A pesar de los avances en la integración de la resiliencia climática, el grado de adaptación varía según el tipo de infraestructura y la región. Según Araceli García Nombela, secretaria general de Tecniberia, España sigue rezagada respecto a países como Alemania y los nórdicos, donde las normativas sobre resiliencia climática son más estrictas.

En este contexto, el ferrocarril lidera la adaptación climática. De acuerdo con el CICCP, los estudios sobre los efectos del cambio climático en la red ferroviaria comenzaron hace más de una década. Desde principios del siglo XXI, los corredores ferroviarios de la red TEN-T ya incorporan condiciones de trazado e infraestructura diseñadas para resistir eventos meteorológicos extremos, como lluvias intensas y variaciones térmicas.

Adif, el gestor ferroviario español, ha trabajado desde 2013 en la identificación de los impactos y riesgos climáticos en la Red de Interés General. Aun así, su presidente, Luis Pedro Marco de la Peña, reconoce que los desafíos persisten, con situaciones climáticas extremas que afectan incluso a la catenaria en las zonas más frías del país.

Por su parte, el sector aeroportuario también ha avanzado en la implementación de estrategias de resiliencia. Aena ha desarrollado un análisis de riesgos climáticos que permite identificar los factores más críticos en su red de aeropuertos y diseñar planes de adaptación específicos.

Infraestructura viaria y portuaria: Diagnósticos y estrategias en curso

Las infraestructuras viarias han sido fuertemente impactadas por eventos climáticos recientes, como la DANA en Valencia, que puso en evidencia la vulnerabilidad de las carreteras ante lluvias torrenciales e inundaciones. Según el CICCP, además de las precipitaciones extremas, las olas de calor también afectan negativamente las carreteras, reduciendo la vida útil de las mezclas bituminosas y acelerando su deterioro.

En este sentido, la Asociación Española de la Carretera (AEC) considera que España aún no cuenta con un diagnóstico nacional detallado sobre el estado de resiliencia de la red viaria. No obstante, el Ministerio de Transportes ha iniciado un estudio con varias ingenierías desde mediados de 2024 para abordar esta problemática.

El sector portuario, en cambio, parte con una posición más avanzada, debido a su experiencia en la gestión de fenómenos climáticos marítimos. Según el CICCP, los puertos han incorporado criterios de resiliencia climática en todas sus licitaciones de obra pública, lo que les permite operar como obras de abrigo frente a condiciones marítimas adversas.

El presidente de Puertos del Estado, Álvaro Rodríguez Dapena, señala que el sector trabaja en dos frentes clave:

  1. Mitigación de los efectos del cambio climático, promoviendo la transición energética.
  2. Adaptación a nuevos escenarios climáticos, asegurando la continuidad de los servicios portuarios ante condiciones extremas.

Rodríguez Dapena enfatiza la necesidad de planes de contingencia robustos, ya que el cierre temporal de puertos debido a condiciones meteorológicas es cada vez más común.

Resiliencia climática y rentabilidad: Un nuevo paradigma en la inversión en infraestructuras

Desde Tecniberia, se subraya la importancia de incorporar herramientas avanzadas de modelado climático en el diseño de infraestructuras, junto con el uso de materiales innovadores y soluciones adaptativas que permitan prolongar su vida útil.

A pesar de que los costes iniciales de estas obras pueden ser mayores, su impacto en la reducción de riesgos, mantenimiento y estabilidad operativa justifica la inversión. Según García Nombela, la resiliencia climática no solo minimiza los gastos de reparación, sino que también evita interrupciones en el servicio y mejora la competitividad de las infraestructuras.

España avanza, pero con desafíos pendientes

La resiliencia climática en infraestructuras de transporte en España ha avanzado significativamente en los últimos años, impulsada por la regulación europea y la necesidad de adaptarse a un contexto climático cada vez más incierto. Sin embargo, el grado de adaptación varía según el modo de transporte, con el ferrocarril y los puertos liderando la transformación, mientras que las carreteras y aeropuertos aún enfrentan retos en la implementación de estrategias específicas.

Para garantizar una infraestructura más resistente al cambio climático, será clave:

  • Acelerar la inversión en infraestructuras adaptadas a los nuevos desafíos climáticos.
  • Desarrollar herramientas de modelado y planificación climática avanzada.
  • Optimizar el uso de fondos europeos y subvenciones públicas para garantizar una transición equitativa y eficiente.

Con estos esfuerzos, España podrá consolidar su infraestructura de transporte como un referente en resiliencia climática y garantizar su sostenibilidad a largo plazo.

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