Más del 55% de los activos del parque inmologístico español supera ya los 20 años

octubre 30, 2026

Escrito por: Admin L360

El estudio Trendbook 2030 de Accolade señala que la antigüedad de los activos limita su adaptación a las actuales exigencias tecnológicas y operativas.

Más de un 55% de los activos del parque inmologístico español supera las dos décadas de antigüedad, una brecha que condiciona la capacidad del sector para responder a los requerimientos de un consumo más inmediato, personalizado y exigente. Esta inadecuación estructural de las instalaciones existentes —construidas bajo parámetros que no contemplaron las actuales exigencias tecnológicas, operativas ni energéticas— limita la selección, ubicación y posibilidades de ampliación de los almacenes, según expone el estudio Trendbook 2030 elaborado por Accolade.

Nuevas exigencias técnicas: automatización, alturas y soleras

Frente a la presión sobre los costes y la dificultad para encontrar trabajadores, la automatización ha elevado directamente los requerimientos técnicos que se exigen a las naves industriales y logísticas:

  • Altura libre: pasa de los 10 metros netos habituales a 11-12 metros.
  • Capacidad portante en soleras: incrementa de 5 t/m² a 7 t/m².
  • Infraestructura energética: necesidad de potencia eléctrica suficiente para sostener la operación.
  • Diseño operativo: exigencia de muelles de carga suficientes, patios de maniobra eficientes y conexiones de transporte para agilizar la preparación de pedidos y absorber picos de demanda.

Megatendencias europeas y la visión del sector

El análisis de Accolade enmarca la transformación de la logística y la producción en Europa dentro de cinco megatendencias principales:

  1. La inmediatez como nuevo estándar de atención al cliente.
  2. La personalización y creciente complejidad de la gama de productos.
  3. La regionalización y acortamiento de las cadenas de suministro.
  4. La automatización como respuesta a la presión de costes.
  5. La sostenibilidad y la economía circular.

“Aunque la ubicación continúa siendo un factor determinante, cada vez resulta más importante tener en cuenta qué puede ofrecer un activo a medio y largo plazo, como la capacidad de crecimiento, la adaptación tecnológica, el acceso a energía o la conexión con corredores logísticos e industriales”, señala Eduardo Feliciano, Business Director Iberia de Accolade.

Omnicanalidad, e-commerce y el auge de los polos regionales

La convivencia del comercio electrónico y las tiendas físicas desde una misma instalación acentúa la necesidad de disponer de superficies reorganizables y sistemas de control de inventario. En España, el canal online ya concentra el 26,2% de las ventas de moda, categoría que refleja la multiplicación de referencias a gestionar. En paralelo, la búsqueda de entregas rápidas y la reducción de riesgos de interrupción impulsan la diversificación de proveedores y la dispersión de existencias en redes más regionalizadas.

Esta reestructuración abre oportunidades en mercados secundarios más allá de Madrid y Barcelona:

  • Ciudades con actividad industrial y conectividad: Zaragoza, Burgos, Vitoria, Pamplona y Sevilla.
  • Nodos portuarios clave: los puertos de Valencia, Barcelona y Algeciras (Cádiz), que concentran una parte significativa del tráfico marítimo del sur de Europa e integran los polos regionales en redes internacionales.

“España afronta esta transformación desde una posición especialmente favorable. La combinación de capacidad industrial, infraestructuras de transporte y conexión con mercados internacionales está impulsando oportunidades más allá de los grandes polos tradicionales. Los mercados regionales capaces de combinar actividad productiva, conectividad y espacio para crecer van a ganar peso”, añade Eduardo Feliciano.

Economía circular y eficiencia energética en el almacén

Finalmente, la sostenibilidad y la economía circular amplían el cometido operativo del almacén, donde la recepción y expedición deben convivir con la gestión de devoluciones, la reparación y la recuperación de productos en espacios específicos.

Asimismo, la reducción del consumo energético mediante instalaciones eficientes, soluciones de autoconsumo y sistemas de monitorización condiciona la selección de activos industriales y logísticos por su impacto directo en los costes operativos y en el cumplimiento de los objetivos ambientales corporativos.

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