La reforma aduanera europea cambia el escenario para los transitarios

octubre 3, 2026

Escrito por: Admin L360

La nueva arquitectura busca armonizar procesos y reducir cargas, mientras el sector afronta más normas y demanda de asesoramiento especializado.

La reforma aduanera de la Unión Europea abre una nueva etapa para las operaciones de comercio internacional. La nueva arquitectura aduanera ya ha entrado en vigor, aunque sus principales desarrollos —la Autoridad Aduanera de la UE y el Hub de datos— todavía deberán desplegarse durante los próximos dos años. Para los actores del sector transitario, el cambio plantea una cuestión central: la integración puede simplificar determinados procesos, pero también incorpora nuevas normas y exigencias para empresas, operadores y clientes.

Ese equilibrio entre simplificación y mayor complejidad normativa fue uno de los asuntos centrales del Congreso de Feteia-Oltra, celebrado en Santa Cruz de Tenerife. El sector considera necesario que la reforma europea permita armonizar procedimientos y reducir las cargas burocráticas que actualmente soportan las operaciones.

Martín Fernández, nuevo secretario general de Feteia, reconoce que la integración de las distintas aduanas en una autoridad europea puede generar una simplificación en el ámbito estrictamente aduanero. Sin embargo, advierte de que el aumento de normas a escala continental puede contrarrestar parte de ese efecto. “Creo que en el ámbito puramente aduanero sí va a haber simplificación”, señala, aunque añade que “también se incrementa el número de normas a nivel continental, por lo que creo que la simplificación que te dan por un lado, te la quitan por el otro”.

Esta nueva situación también modificará las exigencias hacia los clientes. “Vamos a tener que pedirles que sean más diligentes, y esto va a ser un diferencial”, plantea Fernández. Para las empresas que intervienen en operaciones internacionales, el conocimiento y cumplimiento de las nuevas reglas adquieren así un peso creciente dentro de la relación con los operadores transitarios.

El Hub de datos busca reducir cargas documentales

Una de las principales novedades será el futuro Hub de datos de la UE. La nueva arquitectura contempla un espacio de compartición de información que debería permitir a las administraciones acceder a los datos necesarios sin exigir a operadores y clientes que los produzcan y entreguen reiteradamente.

Jaime Luezas, jefe de Área de Servicios a la Comunidad de Puertos del Estado, considera que ese debería ser precisamente uno de los objetivos del nuevo sistema. “Si hay un espacio de compartición de datos en el Hub de la UE, la administración debería poder extraerlos cada vez que los necesite y no obligar a operadores y clientes a producirlos una y otra vez. Eso debiera ser el futuro”, manifiesta.

La expectativa es que este mecanismo contribuya a la armonización que reclama el sector y permita reducir determinadas cargas documentales. María González, subdirectora del Departamento de Aduanas y de Impuestos Especiales, también identifica una “mejora” en la aplicación de la reforma y se muestra convencida de que el nuevo Hub de datos aporte esa armonización.

La nueva arquitectura todavía deja, no obstante, varias incógnitas sobre la forma concreta que acabará adoptando el sistema. El objetivo sectorial está definido: avanzar hacia una Aduana europea más armonizada y reducir las cargas burocráticas actuales.

Luezas también plantea una posible ampliación de esa coordinación. Europa podría llegar a unificar los distintos tipos de inspección de mercancías que actualmente se realizan, tanto en el ámbito aduanero como en controles fitosanitarios, entre otros.

Raquel Peligero, directora de la Agencia Tributaria Canaria, considera que ese escenario sería difícil de alcanzar. Lo define como “una carta a los Reyes Magos difícil”. Al mismo tiempo, emplaza a empresas y Administración a “coordinarnos” para aproximarse a una simplificación de las tareas.

La normativa europea plantea una necesidad de mayor especialización

La complejidad no se limita a la cantidad de normas. También afecta a la forma en que se articula la política aduanera europea.

Nerea Rodríguez, directora del Departamento de Aduanas y de Impuestos Especiales, apunta que “a lo mejor echo en falta una capa superior de estrategia común”. Su observación se refiere a una normativa que, en la UE, viene definida desde diferentes direcciones generales y comisariados.

Pese a esas dificultades, Rodríguez identifica una oportunidad para el sector transitario. A medida que aumenta la complejidad normativa, las empresas necesitarán más apoyo especializado. “Las empresas van a necesitar un asesoramiento más especializado”, sostiene.

Ese mayor peso del conocimiento aparece también en la visión de otros representantes del sector. Para Fernández, la diligencia de los clientes será un elemento diferencial. Para Rodríguez, el asesoramiento especializado puede convertirse en una necesidad derivada de la propia evolución del marco aduanero.

El nuevo escenario cambia el papel del transitario

La reforma aduanera europea se inserta en un contexto más amplio de transformación del comercio internacional. El sector transitario afronta un entorno que sus representantes califican de más complejo que hace cuatro años, debido a los cambios acumulados desde entonces.

Marta Prado, consejera delegada de la startup DS4T, resume esa evolución señalando que “el entorno en el que trabajamos es hoy más complejo. Hace cuatro años ya hablábamos de lo mismo, pero desde entonces han pasado muchas cosas más”.

Uno de los cambios más visibles está en las exigencias de los clientes. Ya no se limitan a contratar la ejecución de un servicio. También preguntan por los riesgos asociados a las operaciones.

“Que el cliente ha cambiado lo que exige: ya no quiere la ejecución de un determinado servicio, sino que pregunta mucho más por los riesgos”, explica Prado. Por ello, sostiene que “ahora hay que explicarle y hacerle entender el porqué de cada operación”.

Desde su perspectiva, esta transformación amplía la función tradicional del transitario. El operador deja de situarse únicamente como intermediario para convertirse en un “arquitecto de soluciones del comercio internacional”.

Incertidumbre y cadenas de suministro

La evolución del negocio también está relacionada con los cambios que atraviesan las cadenas de suministro. Carla Salvadó, subdirectora general del departamento Comercial y de Marketing de la Autoridad Portuaria de Barcelona, sitúa en ese contexto fenómenos como el nearshoring y la integración vertical.

“El nearshoring, la integración vertical… todo son reacciones a la incertidumbre. El reto es gestionarla y ser resiliente. Eso está cambiando las cadenas de suministro”, plantea.

La resiliencia se ha convertido, de hecho, en una exigencia adicional para el transporte. Durante la apertura del congreso, el secretario de Estado de Transporte Marítimo, Benito Núñez, señaló que el transporte no solo debe ser eficiente y seguro. “Ahora también debe ser resiliente, tener conciencia social y tener una elevadísima conciencia medioambiental”.

Núñez también abrió la puerta del Ministerio de Transportes y de la Administración para “escuchar, en la medida de lo posible, las demandas del ‘forwarding’” y expresó su voluntad de facilitar la tarea del sector.

El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, por su parte, destacó “la idoneidad del momento para analizar la situación geopolítica” durante la celebración del encuentro.

Especialización y ferrocarril, otras respuestas del sector

La adaptación no se plantea de la misma manera para todos los operadores. Las grandes transitarias y operadores globales cuentan con una posición diferente frente a las empresas pequeñas y medianas.

Montse Nomen, directora general de Cargo Club Forwarders, considera que estas últimas deben reforzar su especialización. “No podemos hacerlo todo como un generalista si queremos subsistir: las grandes multinacionales lo van a conseguir, pero las pequeñas debemos especializarnos para distinguirnos y tener perfil, no podemos competir con ellas”, recomienda.

Salvadó identifica, además, una tarea pendiente en el proceso de adaptación de las cadenas de suministro: el ferrocarril. “Hay que incentivarlo, me permitirán que haga este apunte”, señala.

La directiva de la Autoridad Portuaria de Barcelona también observa una oportunidad para el transitario en un escenario marcado por la incertidumbre. “Cuando las cosas van mal, se necesita más conocimiento y profesionalización”, sostiene.

La reforma aduanera europea se incorpora así a un proceso más amplio de transformación del negocio transitario. Mientras la nueva arquitectura aduanera avanza hacia una mayor integración de datos y armonización, el sector afronta al mismo tiempo nuevas exigencias normativas, clientes más atentos a los riesgos, cadenas de suministro condicionadas por la incertidumbre y una demanda creciente de conocimiento especializado.

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