Nueva terminal de Tarragona se proyecta como hub entre Asia, África y España
septiembre 1, 2026
Escrito por: Admin L360
Dos nuevos servicios regulares de Cosco conectarán Tarragona con Asia y el norte de África para impulsar su papel como hub.

Dos nuevos servicios regulares estructurarán la actividad de la nueva terminal multipropósito del puerto de Tarragona. Ambas rutas serán operadas por filiales de Cosco en triangulación con Asia, el norte de África y España. Las empresas adjudicatarias de la instalación, Cosco y PTP Group, buscan constituir un hub de conexiones entre estas regiones globales.
Servicios regulares y estrategia internacional
El servicio Med 1 tiene previsto ponerse en marcha antes de que finalice este año. Se centrará en la conexión Asia-África. Utilizará inicialmente a Tarragona como centro de consolidación de contenedores vacíos para devolverlos al continente asiático. A partir de 2030, esta misma rotación empezará a gestionar carga de importación y exportación de contenedores desde el recinto catalán.
El segundo servicio será el Med 2, cuya puesta en marcha se fecha en 2027. Repetirá la triangulación entre los dos continentes y el puerto catalán. En este caso, Tarragona gestionará carga de contenedores de importación y exportación desde el inicio. Actuará como hub de transbordo para Argelia y Túnez mediante conexiones feeder. Respecto a Asia, constituirá un corredor logístico con China para la importación de automóviles utilizando el sistema de flat racks que Cosco ya emplea con cierta asiduidad. Las compañías gestoras ven una oportunidad para la automoción china en Tarragona gracias a sus menores niveles de congestión frente a otras dársenas cercanas.
Para atraer navieras de referencia y operadores logísticos a su terminal, las dos estibadoras confían en un descuento tarifario. Dicha medida se aplicará de forma selectiva durante los primeros años del contrato. Su objetivo es reforzar la entrada de la multipropósito en el mercado y acelerar el aumento de sus tráficos.
Viabilidad financiera y previsiones económicas
Estas conexiones marítimas se apoyarán en el plan financiero de la joint venture. La infraestructura adjudicada por la autoridad portuaria que preside Santiago Castellà prevé un valor actual neto (VAN) de 102 millones de euros. Dicho indicador de rentabilidad surge del valor actual de los futuros flujos de caja tras restar 117 millones de inversión inicial.
La concesión de Cosco y PTP es a 50 años. La instalación debería empezar a operar en 2027. Generará ingresos anuales de 28 millones de euros en su primer año de plena operatividad (2028). Irán incrementándose hasta 2075, cuando esperan facturar 71 millones por ejercicio. Los gastos operativos calculados rondan los 15 millones anuales en la actual década. Aumentarán hasta 44 millones al final de la concesión.
La inversión inicial de 117 millones se compromete de entrada y en una sola fase para alcanzar la plena capacidad de la terminal polivalente en 24 meses. Esta inversión también se despliega sobre la terminal intermodal de La Boella. En 2028, la concesión ya podría tener una capacidad operativa de 480.000 teus.
Estructura de financiación y equipamiento
El plan de financiación combina un 40% de capital propio y un 60% de deuda. Ofrece un equilibrio óptimo entre el apalancamiento del proyecto, la eficiencia en costes y la mitigación de riesgos. Cosco —a través de Cosco Shipping Bulk y Cosco Shipping Ports— y PTP realizarán una aportación de capital de 47 millones de euros. Esta cifra cubrirá de forma íntegra la puesta en marcha hasta 2027.
Los fondos obtenidos por crédito bancario alcanzan los 70 millones de euros. Se apoyan en un préstamo a 15 años concedido por una entidad de conocido prestigio internacional. La proporción del 60% de deuda a largo plazo permite utilizar eficientemente el capital, aprovechar el balance de la terminal y preservar la liquidez para otras inversiones estratégicas.
De los 117 millones de inversión, 54 millones se destinan a las grúas y demás equipo operativo. La estrategia identifica soluciones de equipos de segunda mano disponibles de forma inmediata para alcanzar capacidad operativa cuanto antes. La multipropósito buscará de entrada una grúa ship-to-shore (STS) para la manipulación ágil de carga rodada como automóviles.
También buscará grúas sobre neumáticos de segunda mano procedentes de otros puertos para la actividad contenerizada. Posteriormente se incorporará maquinaria más permanente. Las grúas se reciclarán tras 25 años de actividad. El plan también utilizará una grúa sobre neumáticos de la terminal portuaria para las operaciones en La Boella, además de varios tractores de terminal eléctricos.
Compromiso medioambiental y sostenibilidad
La inversión inicial ligada a medidas medioambientales alcanza los 48 millones de euros. Las empresas destacan la electrificación progresiva de los principales equipos de manipulación de las terminales multipropósito y ferroviaria. Estas inversiones están en consonancia con la trayectoria de descarbonización de la terminal y los requisitos medioambientales de la autoridad portuaria.
El perfil de flujos de caja demuestra que el proyecto es financieramente sostenible a lo largo de toda la vida de la concesión. Puede soportar cómodamente el nivel de inversión, los compromisos de actividad y las mejoras en las tasas, sostienen ambas empresas.



